Da que pensar en lo que es capaz de resistir un ente, ante situaciones extremas como lo fue la Cursa popular de Vilanova en su edición 2008. Fue realmente una prueba de extrema dureza, en la que mientras nuestro amado y respetado pariente pilen, se eslomó por llegar a la meta a cambio de un botellín de agua y un bocata de salchichón rancio (había bocata?), sus familiares (en general), cuñados (en particular) y amigos (varios), estaban en una terracita de la Rambla tomando cervecita con patatas y aceitunas. Incluso algún atractivo osado intentó captar con su objetivo algunas estelas de estos corredores tan sufridos, como es mi caso (el de atractivo osado). Gracias a la utilización de las técnicaslogarítmicas en sistema binario decimal partido por tres más avanzadas, he podido capturar este fotograma en el que se ve claramente a pilen exhausto por el agotamiento y el mono de cerveza. Cuando le deis al play, posiblemente no podáis ver más que una neblina, eso es por la nube de polvo que levanta cuando pasa (por la velocidad, eh? no por el peso... ¿o era al revés?).